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viernes, 14 de noviembre de 2014

Éramos pocos y ....teníamos un zoo.

Aunque fuéramos una familia numerosa y viviéramos en un piso de 150 metros cuadrados nueve personas, siempre tuvimos animales domésticos de todo tipo. Mi madre para esto (y digo mi madre porque ella cortaba el bacalao) tenía una manga bien ancha.
Que yo recuerde tuvimos un gato, tres perros, dos tortugas, tres hámsters, un lorito agapurni, un conejo, los eventuales pericos de la abuela y hasta un pollo!!!
Lo curioso es que mis padres solo compraron un perro....todos los demás animales fueron regalos que nos hicieron ( la mayoría de novietes varios de mis hermanas) Esto es realmente curioso. ¿Cómo nos regalaban bichos siendo tantos? A la vez llegamos a tener hasta cinco animales creo.
 El que menos duró fue el pobre pollo... Un día dos hermanos bajaron al súper a hacer un recado y volvieron con un pollito monísimo que les habían regalado, lo primero que hicimos fue bañar al pollo en el lavabo....mi madre llegó demasiado tarde, aquel pollo murió de frío en menos de dos horas.
Las historias de los hámsters son surrealistas....el primero, Coco, regalo de un amigo invisible, se quedó frito; murió de insolación porque  en verano le dio demasiado sol; el segundo, Paco, murió paralítico porque la jaula se cayó desde una altura considerable; al tercero, Lolo, opté por ignorarlo para no sufrir más con sus muertes y creo que murió de aburrimiento.
El lorito agapurni que era muy bonito, Víctor, aprendió a escaparse de la jaula y era un show atraparlo....un día desapareció y aunque siempre tuvimos la duda de si se lo había comido Yogui (un perro) creo que se largó por la ventana.
La tortuga Vituca creció demasiado y la dimos a un acuario.

La Cuchi Cuchi murió en Barcelona y a falta de un jardín para enterrarla,  fue tirada a la basura (nadie quería coger esa bolsa con el fiambre dentro)
Dodi, un gatito negro, se lo llevó mi tío cuando nació Reyes y nunca más se supo. Mi tío me contestaba cuando preguntaba por él ..." Dodi bien, ya sabe inglés"
La conejo Lulú, que era de Reyes, tampoco tuvo larga vida....
Los animales que verdaderamente vivieron años con nosotros y supieron sobrevivir fueron los perros: Whisky, Yogui y Bogart. Llegamos a tener los tres a la vez.
A Whisky lo trajeron los Reyes Magos cuando Reyes era recién nacida. Los otros dos fueron regalos de novios como Yogui, que nos lo regaló Pepe Villar, seguidor de este blog. A lo mejor él nos podría aclarar qué les impulsaba a regalarnos tanto bicho....
Os aseguro que ser mascota nuestra tenía su mérito porque en mi casa vivían bien, pero nada tranquilos...para muestra los pericos que fallecían de estrés vacacional.

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