Hace poco encontré unas fotos auténticas...de esas que vale la pena guardar y que no son aptas para todos los públicos....jajaja! No por nada, sino porque parecemos la familia de los chunguitos, a lo más puro made in Spain. Y es que siempre nos gustó disfrazarnos. Como todos los niños de pequeños nos molaban los disfraces y teníamos los típicos de sheriff, demonio, princesa, caperucita... Pero en estas fotos estamos mayorcitos y disfrazados al completo. Además participa una buena parte de la familia.
El caso es que una de mis hermanas se trasladó a vivir a Alemania con su familia, y por su primer cumpleaños se me ocurrió que le podíamos enviar un reportaje de la familia al más puro estilo español para que no olvidara sus orígenes. O sea, una coña total. Lo bueno fue que la idea arraigó y la gente estuvo dispuesta, incluso mis padres (y es que mi madre era una forofa de todo lo castizo). Así que mis padre se descamisó y con un sombrero y una guitarra se convirtió en el patriarca, luciendo pelo en pecho; mi madre, encantada de la vida, se plantificó la peineta y se vistió de negro como si fuera a ir a la Real Maestranza de Sevilla a ver los toros; los yernos se pusieron camisa ajustada, uno look Joaquín Cortés y el otro palmero de tablao flamenco; los peques de la familia estaban geniales con sus disfraces de torero y sevillana; a Pepón le conseguí un disfraz de torero y las hermanas (yo con un bombo de siete meses) nos enfundamos vestidos de faralaes, claveles en el pelo y pecas muy bien puestas.... Fue una tarde divertidísima en el piso de la calle Mandri posando y haciéndonos fotos. Luego el manitas informático (o sea Joan) tuneó la más auténtica poniendo un fondo de bandera española con el torito de Osborne y todo estuvo hecho. Creo que en Alemania la colgaron en su casa y la gente flipaba viendo la familia made in Spain que lucía sobre la pared.
Estas locuras eran muy típicas en casa, cuando había algún acontecimiento importante se nos disparaba la imaginación y la liábamos parda. Esta quizás fue de las más sonadas porque hasta mis padres estuvieron en el ajo. Cuando Reyes se tenía que casar, por ejemplo, rodamos un capítulo con su guión y todo, imitando el culebrón Pasión de gavilanes, que fue la temática escogida para su despedida de soltera. También fue la monda aquel rodaje al estilo culebrón.
En fin, es divertido hacer locuras así en familia...nunca hay que perder el humor ni la cámara de fotos para inmortalizarlas y tal vez once o doce años más tarde sonreír por esos buenos ratos.
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